miércoles, 8 de marzo de 2017

La Iniciación: Camino a Machu Picchu

Llevaba meses planificando mi primer gran viaje fuera de “mi país” Ecuador,  el destino inicial el legendario Machu Picchu cuna de leyendas, mitos y misterios desde su re-descubrimiento por el mundo occidental en 1911, tan cerca y tan lejos a la vez.

Salir  por primera vez  como viajero de su tierra es toda una experiencia y más si el lugar elegido para hacerlo es tu vecino con el cuál no han existido buenas relaciones históricamente, guerras y conflictos siempre por  problemas de frontera que estuvieron dividiendo una misma tierra en base a las momentáneas ambiciones.  A pesar de que era muy chico recuerdo el conflicto y finalmente la paz firmada en 1998.  Con estos antecedentes no sabía muy bien que iba  a encontrarme del “otro lado”.
Diciembre 20 del 2014, con mucha incertidumbre y emoción partimos con mi primo y su novia desde Quito hacia Huaquillas, la ciudad fronteriza del lado ecuatoriano.   Se escuchan muchas cosas sobre esta frontera, ninguna buena. Definitivamente se siente algo en el ambiente al estar cerca de Huaquillas quizás porque la zona fue muy afectada durante las guerras tiene una energía extraña como de desolación. Al llegar nos encontramos con una ciudad parcialmente adoquinada,  zonas en construcción y muchísimo comercio. Nos dirigimos al puente y avanzamos como pudimos con las mochilas entre los autos que cruzaban desde Ecuador, enfrente a mitad del puente, Perú.
No habíamos terminado de cruzar el puente y a la mitad los colores de las barandas cambiaron del amarillo,azul y rojo al rojo con blanco; y con ello una explosión de gente vendiendo, comprando, llevando, gritando. Parecía que entramos a otro mundo, Aguas Verdes. Casas a medio construir y calles de tierra  con locales comerciales y negocios de todo tipo en cada rincón. Dicen que es una de las mayores zonas de trafico legal e ilegal del continente sudamericano y ya podía ver porque. No existe frontera solo se cruza el puente pues el moderno edificio de migraciones está lejos del pueblo sobre la ruta, nos tomamos un taxi y después de ingresar formalmente por ahí fuimos hasta Tumbes.




Despues de la espera en Tumbes inicio el larguísimo viaje hasta Lima de casi 20 horas cruzando el desierto con el mar de custodio, nunca imagine que existiera un verdadero desierto con dunas de arena, rocas y casi nada de vida tan cerca y que fuera tan grande, era como estar cruzando un paisaje de Egipto o el Sahara.

  

Lima una ciudad gigantesca en todo, desde su tamaño hasta su desigualdad social. Miraflores, San Isidro y Barranco eran únicas y brillaban con luz propia a diferencia de todo el resto de la ciudad, sucia, descuidada  y destruida.  Pasamos navidad con la suegra de mi primo que vivía en Lima , el 25 de Diciembre una verdadera guerra de juegos pirotécnicos que duraron mas de 3 horas seguidas estallo y el 26  arrancamos hacia Cuzco. 

Panorama de zonas perifericas de la ciudad
Panorama de la zona norte de Lima

Zona de Miraflores y Barranco 
Miraflores es como viajar a otro lugar fuera de Lima
                                          

22 horas de viaje después, estábamos en la ciudad imperial de Cuzco la capital del imperio Inca y definitivamente lo más hermoso que tiene Perú. Mareas de turistas invadieron Cuzco para pasar año nuevo, así que debíamos apresurarnos en llegar al sagrado Machu Picchu, finalmente el 28 de Diciembre partimos en una mini-van hasta la Hidroeléctrica de Aguas Calientes desde donde se debia caminar casi 12 kms por las vías del tren, la forma más barata de llegar al pueblo de Aguas Calientes también llamado Machu Picchu pueblo .

                                                                Cuzco, la ciudad Imperial
 

Después de todo el viaje armamos las carpas en  un camping cerca del ingreso y a la mañana siguiente  subimos los casi 2 kms hasta la entrada donde gente de todo el mundo trataba de ingresar por las boleterías que casi siempre estaban llenas. Había de todo en la zona de la entrada parecía un disneylandia para los turistas. 



  
Mientras ibamos por las vias del tren aparecio el otro lado de la cara Inca,  sin saberlo estaba fotografiando a Machu Picchu 

Finalmente ingresamos y después de unos pocos metros curvamos  y ahí estaba, detenido en el tiempo, tan mágico y vibrante. Horas de exploración dentro del complejo y la ciudadela, era como viajar en el tiempo sentir toda la energía que guarda el lugar y quedarse soñando en descubrir todos  los misterios que oculta, algo era seguro para mí, los Incas habían recibido ayuda externa .






Cuando finalizamos el viaje sabía que esto recién estaba iniciando, había descubierto mucho sobre el lugar que visite pero más importante había descubierto muchas cosas en mi interior…sabía que tenía que seguir caminando hacia nuevos horizontes, mi vida como viajero había comenzado.


Diciembre 29 del 2014, coronamos el Machu Picchu!